La donna é Mobile

“La mujer es inconstante como una pluma en el viento.”
Muchas veces escuchamos que las mujeres son lo peor que hay… que son todas iguales, que son todas atorrantas, que son todas mentirosas. Pero un día, mágicamente, nos encontramos con una que es diferente del resto. Un ángel caído del cielo que da por tierra con todas esas falsas habladurías machistas.
Esa mujer se convierte en el eje de nuestra vida. Y nos brinda la seguridad de un amor eterno e incondicional. Muchas veces durante la relación podremos pensar que si la dejáramos se moriría. Porque, por lo que dice y por lo que demuestra, somos lo más importante para ella. Y lo creemos. Lo creemos fervientemente.
La ópera Rigoletto de Giuseppe Verdi fue estrenada en Venecia en el año 1851. Estamos hablando de más de un siglo y medio atrás. Ya en esa época se podía escuchar en Rigoletto la más tarde “popular” canción napolitana “La donna é mobile”. La misma nos decía que las damas son impredecibles e inestables, “qual piuma al vento” (como pluma al viento), y que no es recomendable confiar en que sus afanes o entusiasmos sean de larga duración. Por lo tanto, eso de que las mujeres han cambiado recién
ahora, que la emancipación femenina, que Internet y que las pelotas, es falso.

Las mujeres fueron siempre ¡iguales. Sólo que los hombres no queremos terminar de darnos cuenta.
Siempre creemos haber encontrado la perlita diferente. Diferente hasta que sople un viento. Y cuidado que con esto no quiero decir que sean malas. Simplemente son mujeres. Y las mujeres son así. Cuando nos pica un tábano inmediatamente pegamos el grito, le aplicamos un golpe y seguidamente decimos: “Qué tábano hijo de puta”. En realidad, el tábano no es un hijo de puta. Es simplemente un tábano. Y los tábanos pican. Picar está en su esencia. Así de simple.

¿Siempre te va a hacer mal una mujer? No. No siempre.
Un día vas a encontrar una que no te va a dejar, que te va a aceptar como sos, una con la que te vas a casar, tener hijos, etc., etc.
Pero… el hecho de que a vos no te haya dejado, que no te haya hecho sufrir, ¿la hace diferente del resto de las mujeres? No.
En el mismo momento en que se está casando con vos por ahí hay un ex novio borracho, llorando por ella en la barra de un bar. “Se está casando… ahora mismo se está casando… pero me
amaba… cómo puede ser…” Y cuidado. Con libreta de matrimonio y todo seguirá siendo potencialmente “mobile, qual piuma al vento”. Te preguntarás de qué vale saber todo esto ahora, que la mujer que amas ya no está a tu lado. La respuesta es simple: siempre es bueno conocer el origen de
las cosas para poder manejar mejor el futuro. Ahora mismo hay científicos investigando el origen del universo. Perfeccionando la teoría del “Big Bang”, que dice que hace mucho tiempo algo que no existía explotó en la nada. En fin…
Alguno podrá decir que la traducción literal de “mobile” es “movible”. Sí… sí…, también.

 

Autor: Fabio Fusaro

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