Luego de ocho años de tratamiento, Agustina le ganó la batalla al cáncer

Agustina Cáceres tiene 20 años y es de La Paz. Cuando tenía 12 le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda II, y el martes recibió su alta médica, luego de ocho años de tratamiento en el hospital materno infantil San Roque, de Paraná.

Fue el 12 de abril de 2011 cuando los médicos le detectaron este tipo de cáncer infantil, cuando su mamá, Daniela, la había llevado al hospital de su ciudad porque inexplicablemente le aparecían moretones en el cuerpo, pero al no tener una respuesta decidió trasladarla a la capital entrerriana para consultar a algún especialista.

Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado incrementan las posibilidades de cura y los profesionales de la salud que la atendieron definieron dejarla internada un mes en la Sala de Oncohematología. “Justo había empezado la Secundaria cuando me diagnosticaron y tuve que dejar la escuela”, rememoró la joven, quien refirió: “Después de ese primer mes que estuve internada me dejaron volver a mi casa dos días, y luego tuve que regresar a continuar el tratamiento. Mi mamá y mi familia siempre estuvieron conmigo y no me dejaron sola”.

Agustina contó que los primeros años fueron los más duros, porque retornar a Paraná significaba separarse de sus hermanos, que quedaban solos en La Paz, ya que su mamá se quedaba con ella. Con el correr del tiempo, a medida de que su tratamiento fue avanzando y recibió el alta provisoria, pudo quedarse por lapsos más prolongados en su ciudad y solo viajar para los controles; pero hasta entonces, según expresó, lloraba que vez que tenía que internarse de nuevo.

Hoy sus hermanos mayores tienen 29 y 21 años, y los menores 15 y 17, y todos compartieron la alegría de recibir la noticia de que Agustina está definitivamente recuperaba: “Cuando me interné ellos se tuvieron que quedar solitos. Y hoy en mi familia están todos muy contentos con el alta”, comentó.

La joven destacó que en el Hospital pudo seguir estudiando, ya que iban profesores particulares a darle clases de varias de las materias, y hace dos años terminó el Secundario. A su vez, agradeció a los médicos y enfermeras que la atendieron durante tanto tiempo: “Eran cuatro médicos que siempre iban y nos veían todos los días a quienes estábamos internados, hasta los domingos. Estuvieron malenseñándome todo este tiempo, al igual que mis enfermeras. Con el apoyo de ellos, de mamá, mi familia y mis amigos pude salir adelante”, sostuvo.

También mostró su gratitud con la asociación civil Arco Iris, presidida por Mirta Sotier, que constantemente estuvo acompañándolas en este proceso. “Siempre estuvieron con mi mamá y conmigo. Cuando íbamos a control a la mañana, iban las chicas a brindarnos su apoyo; hice muy buenas amigas con Arco Iris”, dijo, y recalcó: “Ellos me regalaron mi fiesta de 15. Fue en La Paz y vinieron todos. Fue hermoso y estoy muy agradecida”.

Por su parte, desde la ONG compartieron su historia trasmitiendo esperanza y confirmando que con un diagnóstico temprano se puede vencer al cáncer, dedicándole un tierno mensaje: “Como toda adolescente, transitando etapas pero viviendo día a día con la esperanza de que llegaría este día, pasaron ocho años. Y llegó. Fue un recorrido paso a paso y como Asociación tuvimos la gran oportunidad de presenciar ese momento especial de sus 15 años, que para nosotros ese día fue una fiesta. Pero hoy es realmente cuando tu vida comienza a ser una fiesta. Que la disfrutes y la vivas con mucha alegría. Te queremos Agus”, postearon en la Fanpage Arco Iris Paraná.

Proyectos

Si bien Agustina confió que le quedó algún temor de volver a padecer la enfermedad, su vida ahora está llena de proyectos. Ya hizo un curso de Auxiliar de Farmacia y empezará alguna carrera vinculada a la administración de empresas, aunque todavía no decidió cuál.

Un pilar importante en los últimos años es su novio, Federico Galván, a quien conoció a través de amigos en común, y entre mates en el polideportivo de La Paz, nació el amor.

La mamá de ella y sus papás trabajan juntos en el hospital de La Paz, y con ellos planean festejar el domingo. Será por partida doble, ya que además de la gran noticia del alta definitiva que recibió Agustina, el lunes cumplieron dos años juntos.

Fue Fede quien la alentó a viajar esta semana para retirar los resultados de los análisis que confirmaron que la joven le ganó la batalla al cáncer, y estuvo con ella en ese momento, con la generosidad y el compromiso con el que se planteó acompañarla siempre: “Cuando Agustina me contó su historia asumí la responsabilidad de estar en todo lo que ella decida”, señaló a UNO, visiblemente emocionado, y contó que en el San Roque compartieron la buena noticia que recibieron con los familiares de otros chicos que están realizando su tratamiento, infundiéndoles esperanzas para que no bajen los brazos, que se aferren a la vida y con ánimo puedan salir adelante.

La valiosa labor que realiza la ONG Arco Iris

La asociación civil Arco Iris acompaña a las familias y pacientes del Servicio de Oncohematología del hospital San Roque. Además de actividades de contención, entre las que se incluyen talleres y festejos de cumpleaños de los chicos internados y de los pacientes ambulatorios, hacen campañas para concientizar sobre la importancia de la detección temprana del cáncer infantil y de donar sangre voluntariamente, ya que muchos chicos dependen de las transfusiones para su tratamiento.

El lunes cumplieron 12 años de labor, con la triste noticia de que les habían robado costosos elementos de su sede de calle Uruguay 581. Actualmente reciben donaciones para los chicos y quien desee colaborar se puede contactar a través de Facebook: Arco Iris Paraná.

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